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miércoles, 4 de enero de 2012

7º Capítulo "Los muertos son raros"[Diario de los Muertos]


Ayer a la noche aquel tipo que le pidió fuego a Amador, Andy dijo que se llamaba, se acercó a nosotros y nos invitó a ir con su grupo.
Elogió a Amador diciendole que era un hombre imponente y conciso.
Amador vacilo un segundo, pero tampoco perdía nada. Nos dijo que ellos estaban muy agradecidos por la forma en al que levantó a la gente. Yo le acompañe, aunque no hizo falta presentarme, el ya me habia apodado "medio rostro".
El grupo era muy extraño de ver, más de lo que lo éramos los demás, pero más extraños de conocer. Jamás imaginé lo que nos iban a contar
Estaban sentados en cajas de madera,en la entrada de uno de los remolques que habia dentro de la cerca, con las ruedas pinchadas y muy deteriorado, lo usaban como si fuese un barracón.



Los tipos, sentados de derecha a izquierda tal como los vi eran:
Uno sentado en una caja apoyado en la pared de uno de los remolques.
Iba totalmente tapado con una gran gabardina, una capucha de un chaleco que llevaba debajo de ésta en su cabeza y una palestina que le tapaba hasta la nariz... solo se le veían los ojos y la piel de alrededor muy sucia.
Un hombre con un anorak sin mangas negro, chaqueta por debajo y una mascara en la cara, una de estas que te cubren la cara entera con pelo incluido, muy conseguida, parecía hecha de propia piel. Debajo de esa mascara solo vi los ojos, azules muy hermosos y tiernos, aunque a pesar de ellos, debido a la máscara, imponía bastante.
El último, sentado en un montón de cajas, rubio con pelo corto, parecía militar por sus vestimentas y su cuerpo estaba muy poco dañado, salvo su mandíbula y su lado derecho del cuello. Tenía media caja de dientes fuera, sin carne y por lo el cuello, se le veía hasta la clavícula si hacía el movimiento adecuado.
No estaban ni la mitad de los que había por la tarde, solo esos tres, el resto debían estar en el remolque. Se habían apoderado de algunos y los habían colonizado como suyos.
Andy nada más llegar nos presento ante Goliat, el hombre que parecía ser del ejército
El hombre rubio se giró
Jamás imaginé, aunque era solo cuestión de tiempo que pasase, lo que se proponía aquel peculiar grupo.

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